El emprendimiento tiene mucho de novela de caballería. Muchos negocios inician con una batalla contra molinos de viento. Sin embargo, hoy en día, todos los caballeros andantes que salen a la aventura deben evitar hacerlo con los ojos cerrados o con la vista distorsionada.

 

La sensación de tener una idea brillante, de crear algo nuevo, es maravillosa. No se puede dudar. Pero cuando se trata de negocios, las personas deben tener mucho tino a la hora de desarrollar sus proyectos. Los números son duros: solo 2,5% de las nuevas startups tienen éxito en el mundo.

 

…Y cuando hablamos de tino a la hora de emprender, no nos referimos a instinto -o a eso que hace décadas se le llamaba “olfato empresarial”-. Hoy en día, nada se puede dejar a la intuición. Los emprendedores deben medir sus ideas, concretarlas y generar datos precisos que le permitan recoger evidencia sólida de lo que hacen.

 

Emprender es una aventura, pero no desgastemos nuestras fuerzas peleando con molinos de viento; seamos astutos y vayamos directo -con mapa en mano- hacia el hogar de Dulcinea.

 

No imagines, no medites de más: prueba. Lanza cada idea que tengas en una versión beta (barata pero funcional) y mide resultados. Levanta data y analiza. La evidencia que registres de tus usuarios será clave para escapar a las estadísticas del fracaso.

 

Si tienes dudas sobre cómo prototipar tus ideas. Acá te presentamos 10 principios básicos para que comiences a hacerlo.

 

  1. Haz que sea visual y tangible: este tipo de prototipos crean conversaciones y aprendizajes de alto impacto. No regresiones a la tierra del blah blah blah.

 

  1. Aférrate a la mente de un principiante: prototipa “lo que no ha podido ser hecho”. No dejes que el conocimiento que ya tienes te aparte del camino de la exploración.

 

  1. No te enamores de tus primeras ideas, crea alternativas: refinar tu(s) idea(s) demasiado temprano te impide crear y explorar alternativas. No te enamores demasiado rápido.

 

  1. Siéntete cómodo en un “estado líquido”: al inicio de cualquier proceso, la dirección correcta a seguir no es clara. Esto es estar en un estado líquido. No entres en pánico ni  concretes cosas demasiado rápido.

 

  1. Empieza con prototipos de baja fidelidad, itera y refina: los prototipos muy refinados son difíciles de dejar de lado. Haz versiones en bruto rápidas y baratas. Cuando tengas más conocimiento de lo que funciona y lo que no, refina tu prototipo.

 

  1. Presenta tu trabajo rápidamente, busca la crítica: busca el feedback tempranamente y a menudo antes de refinar tu prototipo. No tomes el feedback negativo como algo personal. Esto vale oro para mejorar tu prototipo.

 

  1. Aprende rápido fallando mucho y no costosamente: el miedo a fallar mantiene a las personas alejadas de la exploración. Supera esto con la cultura de crear prototipos en bruto y rápidos, manteniendo barata tu equivocación y aprendiendo rápidamente.

 

  1. Usa técnicas creativas: explora prototipos innovadores utilizando técnicas creativas. Atrévete a dejar de lados las cosas que usualmente se realizan en tu compañía o industria.

 

  1. Crea “modelos sherks”: estos modelos son prototipos extremos o monstruosos que probablemente tu no construirías. Usalos para iniciar la discusión y aprender.

 

  1. Haz un seguimientos a tus aprendizajes, insights y progresos: realiza un seguimiento a todas las alternativas de prototipos, aprendizajes e insights. Podrían ser útiles para etapas posteriores del proceso.