10 principios básicos para evaluar la efectividad de tu negocio en el mercado

Todo nace con una gran idea. Los emprendedores gestan sus proyecto a partir de su creatividad, su experiencia profesional y su conocimiento del mercado.

 

Llenos de sueños y expectativas, los emprendedores van desarrollando su proyecto y se van amoldando a las exigencias del mercado. Sin embargo, es primordial aclarar un punto: esta primera etapa de exploración será fundamental para los resultados posteriores.  

 

Cuando un emprendedor quiere concretar su idea e insertarla en el mercado, debe, primeramente, conocer ese espacio donde se va a desenvolver. En entradas anteriores hemos explicado que lo peor que un empresario puede hacer es avanzar a ciegas. Es la ruta directa al fracaso.

 

Todo emprendedor debe invertir esfuerzos en levantar datos pertinentes y evidencia clara sobre el funcionamiento su rubro y mercado. El primer paso, antes de apostar (ya con dinero) en tu idea de negocios, está en realizar una evaluación atinada.

 

¿Cómo hacerlo? Acá te brindamos 10 principios fundamentales:

 

  1. La evidencia debe triunfar ante la opinión: sin importar lo que piense tu jefe, socio, o tú mismo, la evidencia siempre es lo más importante.

 

  1. Aprende rápido para reducir el riesgo de fracasar: evaluar las ideas van de la mano con las posibilidades de fracasar. Mientras te equivoques rápido y barato, más aprenderás. De esta manera reduces el riesgo.

 

  1. Evalúa tempranamente, refina después: recopila insights con experimentos tempranos y baratos, antes de pensar o escribir tus ideas en detalle.

 

  1. Experimentar ≠ realidad: recuerda que los experimentos sirven como lentes para tratar de entender la realidad. Son muy buenos indicadores, pero son distintos a la realidad.

 

  1. Equilibrio entre aprendizajes y visión: integra los resultados de tus evaluaciones sin dejar de lado tu visión.

 

  1. Identifica a los asesinos de tus ideas: comienza evaluando los supuestos más importantes de cada uno de ellas, los que podrían hacer estallar tus ideas.

 

  1. Entiende a los consumidores primero: evalúa las necesidades, dolores, deseos y esfuerzos de los consumidores antes de pensar lo que puedes ofrecerles.

 

  1. Haz que todo sea medible: las buenas evaluaciones dirigidas por una lógica de medición permiten llegar a conocer insights que son realmente accionables.

 

  1. Acepta que no todos los hechos son iguales: Los entrevistados te dicen algo y posteriormente hacen otra cosa. Considera la confiabilidad de tu evidencia.

 

  1. Evalúa las decisiones irreversibles al menos dos veces: Asegurate que las decisiones que tienen un impacto irreversible sean bien informadas.

 

10 principios claves para prototipar tu idea de negocio

El emprendimiento tiene mucho de novela de caballería. Muchos negocios inician con una batalla contra molinos de viento. Sin embargo, hoy en día, todos los caballeros andantes que salen a la aventura deben evitar hacerlo con los ojos cerrados o con la vista distorsionada.

 

La sensación de tener una idea brillante, de crear algo nuevo, es maravillosa. No se puede dudar. Pero cuando se trata de negocios, las personas deben tener mucho tino a la hora de desarrollar sus proyectos. Los números son duros: solo 2,5% de las nuevas startups tienen éxito en el mundo.

 

…Y cuando hablamos de tino a la hora de emprender, no nos referimos a instinto -o a eso que hace décadas se le llamaba “olfato empresarial”-. Hoy en día, nada se puede dejar a la intuición. Los emprendedores deben medir sus ideas, concretarlas y generar datos precisos que le permitan recoger evidencia sólida de lo que hacen.

 

Emprender es una aventura, pero no desgastemos nuestras fuerzas peleando con molinos de viento; seamos astutos y vayamos directo -con mapa en mano- hacia el hogar de Dulcinea.

 

No imagines, no medites de más: prueba. Lanza cada idea que tengas en una versión beta (barata pero funcional) y mide resultados. Levanta data y analiza. La evidencia que registres de tus usuarios será clave para escapar a las estadísticas del fracaso.

 

Si tienes dudas sobre cómo prototipar tus ideas. Acá te presentamos 10 principios básicos para que comiences a hacerlo.

 

  1. Haz que sea visual y tangible: este tipo de prototipos crean conversaciones y aprendizajes de alto impacto. No regresiones a la tierra del blah blah blah.

 

  1. Aférrate a la mente de un principiante: prototipa “lo que no ha podido ser hecho”. No dejes que el conocimiento que ya tienes te aparte del camino de la exploración.

 

  1. No te enamores de tus primeras ideas, crea alternativas: refinar tu(s) idea(s) demasiado temprano te impide crear y explorar alternativas. No te enamores demasiado rápido.

 

  1. Siéntete cómodo en un “estado líquido”: al inicio de cualquier proceso, la dirección correcta a seguir no es clara. Esto es estar en un estado líquido. No entres en pánico ni  concretes cosas demasiado rápido.

 

  1. Empieza con prototipos de baja fidelidad, itera y refina: los prototipos muy refinados son difíciles de dejar de lado. Haz versiones en bruto rápidas y baratas. Cuando tengas más conocimiento de lo que funciona y lo que no, refina tu prototipo.

 

  1. Presenta tu trabajo rápidamente, busca la crítica: busca el feedback tempranamente y a menudo antes de refinar tu prototipo. No tomes el feedback negativo como algo personal. Esto vale oro para mejorar tu prototipo.

 

  1. Aprende rápido fallando mucho y no costosamente: el miedo a fallar mantiene a las personas alejadas de la exploración. Supera esto con la cultura de crear prototipos en bruto y rápidos, manteniendo barata tu equivocación y aprendiendo rápidamente.

 

  1. Usa técnicas creativas: explora prototipos innovadores utilizando técnicas creativas. Atrévete a dejar de lados las cosas que usualmente se realizan en tu compañía o industria.

 

  1. Crea “modelos sherks”: estos modelos son prototipos extremos o monstruosos que probablemente tu no construirías. Usalos para iniciar la discusión y aprender.

 

  1. Haz un seguimientos a tus aprendizajes, insights y progresos: realiza un seguimiento a todas las alternativas de prototipos, aprendizajes e insights. Podrían ser útiles para etapas posteriores del proceso.

 

¿Qué será tendencia en redes sociales este 2017?

Todos estamos en redes sociales. Usuarios personales, marcas, celebridades, políticos… todos nos servimos de los servicios que nos ofrece la web para estar conectados. Y así como el uso se incrementa cada vez más, la competencia también.

Las redes sociales compiten entre sí mismas, las empresas y sus marcas también tratan de ganar terreno en la web y, en general, todos buscan nuevas alternativas y estrategias para posicionarse en su rubro.

Por tal motivo, hemos querido destacar los contenidos que serán tendencia en este 2017:

 

Según estadísticas de Buffer, uno de los software de aplicación para el manejo de redes sociales más grandes del mundo, los videos en vivo serán tendencia en este 2017; herramientas como Facebook Live, Instagram Live y Periscope, han conseguido que los videos en directo sean cada vez más importantes en las plataformas sociales.

Entendamos un poco más:

 

  1. Video:

Las estadísticas indican que la modalidad del video será el tipo de publicación rey en redes sociales. Los materiales audiovisuales acaparan cada vez más el interés en espacios como Facebook y, por supuesto, Youtube. Además, no hay que olvidar que Mark Zuckerberg está mirando de cerca el funcionamiento de proyectos como Netflix, y ya en el mundo de la web se está manejando la noción de ‘Social tv’.

 

  1. Entradas de blog:

Hay una constante en la web: bloggear no pasa de moda. Las personas no dejan de consumir contenido de valor; es más, cada vez se vuelve más necesario para los influencers, bloggueros y marcas generar material único y valioso para sus comunidades. La tendencia del storytelling cada día cobra más fuerza.

De hecho, si eres de los que toma en cuenta el SEO y el posicionamiento en buscadores, debes saber que el nuevo algoritmo de google premiará a las páginas y blogs que centren su campaña de contenido en la atención al cliente (más que las keywords, primarán las entradas que respondan efectivamente a las dudas que los usuarios planteen).

 

  1. Live videos:

Snapchat fue una de las apuestas más fuertes que encendió la mecha de los videos en vivo y, luego de su descomunal crecimiento, las otras redes sociales han tenido que repensar su estrategia de servicios. Instagram y Facebook incluyeron la opción de transmitir audiovisuales al momento y les registrado un éxito total.

Hoy en día podemos ver a más personas haciendo videos en vivo, de cualquier clase (incluso en Instagram se puede evidenciar que las personas están publicando más historias que fotos tradicionales en su perfil). Otro ejemplo claro del posicionamiento que tienen los streaming en redes sociales lo han dado los medios de comunicación; cada vez son más los canales, diarios y revistas que transmiten en directo en la web (noticieros, coberturas de eventos, fotos, y más).

 

  1. Imágenes, podcasts, GIFs.

El cuadro de contenidos influyentes en 2017 lo cierran las imágenes, recursos siempre poderosos que generan engagement con los usuarios (nadie se resiste a un buen meme o a una inteligente infografía). Asimismo, los podcasts poseen una influencia importante sobre las audiencias que buscan obtener información mediante foros, conferencias, entrevistas y, audios en general. Y, por supuesto, no podíamos cerrar este análisis sin mencionar la fuerza G que producen los GIFs… hoy en día, podemos ver cómo cualquier cuenta (desde embajadas hasta farmacias) echan mano de este recurso maravilloso que siempre nos roba una sonrisa.

 

 

 

En resumen, los contenidos cercanos que generen experiencias directas con el usuario serán lo más asertivos en 2017. Las marcas lo saben y están comenzando a plantear sus estrategias bajo este enfoque.

¿Y tú, ya has considerado estos contenidos en tu estrategia de social media?

Design Thinking: El fracaso no es una tragedia, si no parte del proceso de innovación

El mundo siempre nos ha presentado un gran dilema: lo que es versus lo que debería ser; cualquier emprendedor, que esté a punto de lanzar su idea, está al tanto de esta diatriba. ¿Pero qué implica esta obviedad? Significa que, si se quiere incursionar en el mercado con un nuevo producto, se debe prestar cercana atención a cómo se crea, cómo se comparte y cómo interactúa esa novedosa idea. En el mundo actual, todo pasa por las formas.

No es de extrañar que muchas ideas nuevas fallen. La experiencia nos dice que la mayoría de las ideas emprendedoras del mundo actual no proveen datos objetivos, antes de su lanzamiento. Según Roger L. Martin, profesor de la Universidad de Toronto, la forma tradicional de analizar el mercado ha quedado obsoleta.

La importancia del diseño

Las pruebas actuales se afianzan, al principio, en un factor lógico (sería relevante crear una app que identifique canciones con solo escuchar un fragmento); posteriormente, iniciamos una búsqueda de antecedentes y datos (Soundhound y Shazam tienen una gran comunidad. A ellos les ha resultado el negocio); y, por último, apelamos a nuestras emociones (me encanta mi idea… amo la música, me sentiría bien dando este servicio y generando ganancias, al mismo tiempo). A este punto, todo parece ir bien. La ecuación final es: lógica+datos+emociones.

El problema surge cuando el emprendedor trata de dar balance a estas tres variables. Si se es demasiado lógico, el proyecto puede resultar frío; si se es muy emocional, el proyecto puede asumirse como poco serio; ¿y los datos: qué tan seguro estamos de su factibilidad? Al respecto, el profesor Martin expone: “las pruebas de mercado provienen de análisis de datos pasados. Y, cuando miramos hacia adelante, las pruebas sólo serán efectivas en la medida en que el futuro sea idéntico al pasado. Entonces, si asumimos el hecho obvio de que el futuro es notoriamente diferente al pasado, podremos ver que la lógica y los datos combinados de estas pruebas nos transportan a terrenos poco seguros donde solo se podrá obtener una verdad condicionada y con altas probabilidades de convertirse en una falacia”.

Ante este desafío, el Design Thinking surge como una metodología eficiente para conciliar estas tres variables. Veamos, porqué.

… el producto es para los usuarios.

El design thinking es una mirada holística que nos permite transformar –de manera efectiva– ideas abstractas en realidad. Su principio es la realidad. Su fin es la realidad. El punto está en hacer tangible cada idea que se nos ocurra. Por ende, como el aquí y el ahora son el principio y fin de esta mirada, sus procesos deben ser acordes también al presente. ¿De qué manera?

Enfócate en valores humanos:

Debes tener empatía por las personas para las cuales estás diseñando (creando). La retroalimentación de estos usuarios es fundamental para lograr un buen diseño (producto).

No lo digas, muéstralo:

Comunica tu visión de una manera significativa e impactante, creando experiencias y contando buenas historias.

Estar consciente del Proceso:

Tener claro el proceso y saber qué métodos utilizaste para desarrollar tu idea.

Cultura de prototipos:

Hacer prototipos es una forma genuina de validar tus ideas (y obtener datos certeros); además, prototipar es parte integral de todo proceso de innovación, en la actualidad.

Incita a la acción:

Más allá de su nombre, design thinking significa acción. No lo pienses mucho: hazlo.

Grandes empresas, de diferentes rubros, (Pepsi, Spotify, Google) están usando design thinking para el desarrollo de sus nuevos productos; incluso, ya hay casos de procesos de pensamiento de diseño en campos tan robustos como el de la banca (Westpac Group, el banco más grande de Australia aplica DT en sus procesos).

La gran ventaja es que cualquier emprendedor puede trabajar con Design Thinking; no se trata de una metodología inaccesible. Todo lo contrario. Solo necesitas creatividad y un estoico impulso a la acción. No lo pienses mucho, hazlo. Prueba, equivócate, corrige y vuelve al ruedo.

En el mundo, de cada 10 proyectos de emprendimiento, 8 fracasan. Aunque parece un promedio alarmante, no lo es. La tragedia está cuando apuestas todo tu mazo sin realmente mirar al exterior: el fracaso será costoso y mortal. En cambio, si miras a tu alrededor, si realmente consultas a tu público meta, si prototipas… probablemente fracases, pero lo harás al principio, en poco tiempo y con baja inversión. Entonces, no habrás fracasado realmente, has ganado; porque tendrás la experiencia (y te quedarán recursos) para girar tu idea y volverla realmente competitiva dentro del mercado.

Diseñar es hacer, sin más. En las consecuencias estarán los resultados: no más especulación. No más fracasos incorregibles.

 

 

Te invitamos a participar del taller Design Thinking que se realizará el jueves 23 de Febrero a las 18:30, averigua más a continuación..

[button link=”https://bit.ly/2jZmrnI” newwindow=”yes”] Taller Design thinking[/button]