Los blogs son potenciales fuentes de ingresos. El marketing para blogs es clave en el funcionamiento de cualquier Startup, pues es ahí donde debemos transmitir el valor de nuestros servicios, productos o proyectos. Según Maïder Tomasena (copywriter y fundadora de la primera escuela de copywriting en el mercado hispano), lo primero que el usuario se pregunta cuando llega a un sitio web es qué hay en esa web para ella o él. Entonces, lo primero que debes tener claro es qué estás ofreciendo en tu blog, para quiénes y qué quieres que hagan ahí tus visitantes.

Si quieres que los usuarios compren en tu web, tienes que decirlo. Si sólo quieres que vean, tienes que decirlo. Si quieres que hagan backlinking, tienes que decírselo. ¿Qué quieres que hagan en tu blog? ¡Tienes que decirlo! Ése es el punto de partida para transformar tu lista de prospectos en una lista de clientes.

El “Call to action” es un punto de giro, un llamado de atención a los usuarios para que sepan la acción específica que tú esperas de ellos. Por ejemplo, comprar, suscribirse, visitar la tienda, llenar algún formulario, participar o cualquier otra opción que ofrezcas en tu blog.

Entonces, qué es un “call to action”: la acción final que convierte usuarios en clientes.
¿En qué consiste? Es la indicación de pasos a seguir para sumarse a tu proyecto y obtener tus productos o servicios. Este llamado de atención debe ser atractivo, creativo y eficaz. A ningún usuario le gusta que lo fuercen a comprar, así que la invitación que diseñes debe ser persuasiva y sugestiva.

Una vez que sepas qué quieres obtener de tus visitantes, la pregunta es ¿cómo decirlo? Maïder Tomasena propone dos maneras: una enfocada en la ACCIÓN y otra en el VALOR de tus servicios o productos. En un sitio web ambas pueden estar relacionadas y con ellas ofrecer una experiencia más enriquecedora. La primera consiste en hipervínculos cuyos mensajes son directos, por ejemplo enlaces para suscribirse, descargar documentos, libros, formularios o comprar.

La segunda está vinculada al valor que tiene esa acción para tu usuario. Por ejemplo, además del diseño con el que presentarás las palabras COMPRAR, SUSCRIBIRSE o COMPARTIR podrías describir alguno de los beneficios u obsequios que obtendrá tu visitante al cumplir alguna de estas acciones. En este caso, el peso del mensaje recae en la razón por la cual el visitante hará esa acción y no en la acción en sí.

Para poder decirle a tu usuario qué hacer y convertirlo en cliente debes tener claro a cuál audiencia te estás dirigiendo y qué necesita. Por eso tu sitio web debe responder dos preguntas clave a cualquiera de tus visitantes: qué le ofreces y por qué lo necesita. Es ahí donde ACCIÓN y VALOR se comunican.

Elabora un CALL to ACTION atractivo, que despierte curiosidad, sea visible, fácil de acceder y cuya propuesta de valor haga sentir al cliente parte de una comunidad única. Convéncelo de que no puede dejar pasar más tiempo, porque ¡tiene que ser parte!