La clave de las start-up es advertir las deficiencias de un producto para solucionarlas y ofrecer mayor calidad y una mejor experiencia. Por ello el éxito de las start-up es identificar los defectos y solucionarlos antes de quedarse sin dinero. Para ello los fundadores deben salir de sus oficinas y hablar con sus posibles clientes antes de empezar a desarrollar un producto que podrían descubrir que nadie quiere comprar. 

 

Te damos a conocer 8 tips para que los pongas en practica y asi mejorar tu emprendimiento:

 

  1. Salir y entrevistar posibles clientes es el primer paso para crear una start-up exitosa.
  2. Aprovechar la red de contratistas y encontrar personas dispuestas a escuchar nuestra idea y comentar sus impresiones.
  3. Desarrollar una primera versión del producto que pueda mostrarse a los posibles clientes, es decir, que pueda exponerse al mercado.
  4. Asistir a conferencias, talleres, cursos que puedan ayudarnos a mejorar nuestros productos.
  5. Preguntar a los otros sobre quién compra determinado producto, cómo funcionan los ciclos de venta y qué especificaciones técnicas se requieren para optimizarlo.
  6. Someter el producto a ensayo y error hasta lograr su mejor versión.
  7. Ajustar la manera de presentar el producto según cada posible cliente o mercado.
  8. Entender que las start-up implica una manera distinta de pensar, que aprendemos para luego enseñarla a nuestros clientes.

 

Las start-up nacen en un garaje, una empresa e incluso en camino a casa. Se trata de transiciones de reflexión y conocimiento en torno a un producto, siempre con la idea de ser mejorado. Si el producto no funciona o no convence al cliente, entonces será necesario qué estamos presentando a qué tipo de cliente y cómo lo estamos haciendo.

 

Pero no podemos olvidar que exponer nuestro producto y presentarlo a posibles clientes es la mejor manera de renovarlo, mejorarlo y optimizarlo para hacer una entrada triunfal en el mercado.