Tanto las empresas como el capital humano se ven afectados por los empleos que desmotivan e impiden el desarrollo personal dentro de sus dinámicas. Y ni hablar de aquellos que no remuneran el trabajo y esfuerzo de las personas que están dentro de sus empresas o de los líderes que nunca encuentran un equipo sino sujetos cansados y poco creativos. Pero la automatización dentro de las empresas también parece estar generando problemas.

 

Lo principal que debemos tener en cuenta es que la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la creatividad son las aptitudes profesionales más importantes para el futuro. De hecho, las empresas con buenos empleos y condiciones ya demandan, potencian y ponen en práctica estas mismas aptitudes. Las empresas que ofrecen buenos empleos hoy –con sueldos decentes, horarios predecibles y oportunidades para el éxito y el crecimiento personal y profesional– lo hacen al combinar las inversiones en las personas con decisiones operativas que aumentan la productividad y la aportación de sus trabajadores

 

Hacer que el capital humano ponga en práctica las habilidades del futuro desde hoy, genera la siguiente pregunta: ¿quién tendrá la ventaja entonces? Para lograr esto, una medida clave es:

 

 

  • Permitir y potenciar que los trabajadores tomen decisiones
  • Beneficiar a los clientes al involucrar a los trabajadores en mejorar y crecer.
  • Aprovechar las aptitudes creativas y de resolución de problemas de sus trabajadores
  • Desarrollar la capacidad de producir de manera creativa junto a su capital humano en vez de sustituirlos por máquinas
  • Aprovechar las máquinas como un valioso complemento para su valiosa gente
  • Los empleados deben centrarse en proporcionar una experiencia al cliente cada vez  mejor
  • Los humanos que trabajan mano a mano con máquinas rinden mejor que cualquiera de los dos de manera independiente
  • Los clientes necesitan ser educados y recibir apoyo durante todo el proceso de transición hacia una relación más eficiente con la revolución robótica
  • Trabajadores colaboradores, productivos y empoderados estarán mejor preparados para ayudar a las empresas a implementar cualquier innovación, que cumpliendo roles mecánicos
  • No involucrar la línea de trabajadores en el proceso de automatización de las empresas, puede jugar en contra de las mismas
  • Evitar que los trabajadores vean a la nueva tecnología como un enemigo
  • El capital humano debe recibir la formación necesaria para ser el intermedio entre la automatización y los clientes

 

 

Capital humano y empresas tiene como fin común generar la mejor experiencia en el cliente, por ello trabajar en equipo e implementar la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la creatividad de todos pensando en ese elemento común, los llevará a hacer uso de todos los avances y herramientas -como las máquinas-, para optimizar la experiencia del cliente y la de las personas dentro de la empresa, no en detrimento de ninguno.