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Con la idea de legislar aprobada, la iniciativa que reduce la jornada laboral está cada vez más cerca de concretarse en Chile. Pese a que la ley sigue en discusión, muchas empresas ya se han atrevido con este modelo de 40 horas a la semana. ¿Cómo les ha resultado?

Pese a ser el quinto país OCDE donde más se trabaja, Chile cuenta con los niveles de productividad más bajos.  Mientras que en el promedio de estas naciones, el PIB por hora trabajada es de US$ 55,9, Chile alcanza solo los US$ 27,7, posicionándonos después de México con los peores números de Latinoamérica. Una realidad muy distinta a países como Irlanda, la cual lidera con una productividad de US$ 99,5 por hora con un promedio de trabajo de 35 a 40 horas semanales.

En esta perspectiva, pareciese qué aún estamos lejos de alcanzar la anhelada productividad, pero empresas chilenas han decido comprobar lo contrario, y ya tomaron la iniciativa de reducir su jornada a 40 horas.

Una de ellas es la multinacional de telefonía móvil WOM, la cual implementó esta jornada, en el 2015, para sus más de 2 mil colaboradores, tanto en oficinas como en puntos de ventas. Tal como ha declarado la ejecutiva de Valor Humano, Sandra Díaz, esta adopción de nuevos modelos laborales tiene que ver con la capacidad de las empresas de leer las necesidades de sus trabajadores e invita a ser innovadores y proactivos.  “La discusión de esta iniciativa que ahora recién se está teniendo, nosotros la tuvimos hace tres años”.

La industria financiera también cuenta con estos nuevos modelos de trabajo. Así es el caso de la empresa Nuevo Capital –compañía nacional de soluciones financieras–, la cual ha implementado este régimen de trabajo, desde sus inicios en 2013, para sus más de 500 colaboradores, de Santiago y regiones, con beneficiosos resultados.

Otro caso es el de GetawayBox, empresa dedicada a “regalar experiencias”, quienes también aplicaron una jornada de 40 horas, medida que partió como plan piloto, pero que se afianzó hace dos años. En su caso, también han incluido ciertos grados de flexibilidad en el cual los trabajadores pueden planificar mensual o quincenalmente sus horarios.

El emprendimiento que desarrolla soluciones tecnológicas para personas de movilidad reducida, Kiron, también se unió a esta tendencia, sólo que esta empresa incluyo en su jornada el teletrabajo. Al respecto Juan Pablo Rodríguez, cofundador de la empresa subraya que “los emprendimientos deben nacer siendo flexibles, ya que se deben ir adaptando rápidamente a los cambios del entorno, pivoteando sus modelos de negocios y generando nuevas formas de ver el mundo. Además, se busca siempre un ganar-ganar, en el que los trabajadores se sientan felices de ir a trabajar y que se refleje en su esfuerzo por sacar a la empresa adelante”.

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