Hay una verdad irrefutable: el mercado laboral ha cambiado. Todos los días incrementa el número de personas que se lanzan a la aventura de crear su propio negocio. La necesidad de ser independientes se sobrepone a los temores que genera esa condición de “no asalariado”, el vértigo de no poseer una mensualidad fija.

Por eso, al considerar la relevancia de este paso -el de desarrollar tu propio negocio- es importante definir cuál será tu modalidad de acción; nos referimos, específicamente, a si iniciarás como trabajador independiente o como emprendedor. En cualquier caso, la clave está en conocer las diferencias de cada alternativa e identificar cuál se ajusta más a ti.

A continuación, te presentaremos algunas claves que te ayudarán a saber qué te conviene más: ¿ser un freelancer o un emprendedor? Comencemos:

 

Empresario o Freelancer – Definiciones Básicas

El diccionario de Oxford define un empresario como:

Una persona que crea un negocio o negocios, asumiendo riesgos financieros con la esperanza de obtener ganancias.



Por su parte, los trabajadores independientes son:

Trabajadores, por cuenta propia, que son contratados para trabajar para diferentes empresas en determinadas tareas.



Los empresarios encuentran una brecha en el mercado…

Descubren una necesidad y desarrollan una idea para satisfacerla. Asumen un riesgo, con su propio dinero o el de socios/inversionistas, para establecer un negocio que atienda ese nicho descubierto.

 


Los freelancers también identifican las necesidades, pero…

En lugar de buscar una brecha en el mercado, buscan mercados establecidos y se convierten en un competidor, dentro de ese campo. Por ejemplo, hay un montón de empresas que necesitan y pagan por servicios de diseño gráfico (logotipo, manual de marca, etc.) por lo que el diseño es un mercado establecido. Los freelancers no asumen grandes riesgos financieros. Buscan clientes, hacen el trabajo que el cliente solicita y, a cambio, reciben su pago.

Por otro lado, a los trabajadores independientes se les paga por su trabajo. Si eres un redactor independiente, te pagan cuando trabajas. En cambio, un emprendedor obtiene ganancias en la medida que su producto o servicio sea consumido por su público meta (B2C o B2B), en mayor o menos medida.


¿Habilidades o Ideas?

Los emprendedores viven de su idea. Tienes una idea que va a cambiar el mundo, o que te hará ganar dinero, y la haces realidad. Persigue su visión creativa y la materializas.

El principal valor de los trabajadores independientes está en sus habilidades. “¿Puede codificar en java?”, ¿“Escribir unos newsletters”? “¿Diseñar mi línea gráfica”. Los clientes contratan un conjunto de competencias y lo que principalmente requieren es que hagas el trabajo.

 

Ser un trabajador independiente es una buena idea si …


Te gusta ayudar a la gente. Las habilidades de las personas -incluyendo comunicación, empatía y sentido del humor- son herramientas fundamentales en el kit de competencias de todo freelancer. Esto se debe a que el trabajo independiente implica hacer feliz a la gente (es decir, a los clientes).


Tienes una habilidad en la que eres muy bueno. El mercado para los freelancers es extremadamente apretado, así que es vital ser bueno en lo que haces. Si eres excepcional en tu campo, entonces encontrará abundantes oportunidades.

El mercado para freelancers excepcionales nunca ha sido mejor. Porque si eres es el mejor en el mundo en el diseño de sitios web para quiroprácticos, los quiroprácticos van a buscarte. Así que si eres freelancer, será mejor que seas extraordinario en tu especialidad.


Necesitas un horario de trabajo flexible. ¿Necesitas adaptar tu trabajo a la guardería o a otro trabajo? Ser un trabajador independiente te concede el tiempo.

Comenzar siendo freelancer es una excelente manera de ganar experiencia en el funcionamiento de tu propio negocio, sin tomar demasiados riesgos. Aprenderás mucho, y es probable que, si tienes lo que se necesita para ser un emprendedor, concretarás tu idea en poco tiempo.

 


El espíritu empresarial es una buena idea si …

Estás dispuesto a correr riesgos. Cuatro de cada cinco nuevos negocios se bloquean y queman. Ten en cuenta que muchos empresarios invierten sus ahorros para lanzar su negocio. Las posibilidades de éxito son delgadas, por lo que necesitarás nervios de acero.



Tienes el hábito de trabajo de un vikingo. Las semanas de ochenta horas son típicas para muchos empresarios. Por supuesto, un día podrás llegar al sueño de cuatro horas de trabajo por semana, pero para empezar, y probablemente durante muchos años, trabajarás muchísimo.

 

Sabes cautivar a las personas. Un emprendedor aprende con el tiempo que una de las claves primordiales para tener éxito está en convertirse en un “salesman”. Debes convencer a tus inversores, cautivar a tus clientes e inspirar tu personal. Tendrás que ser alguien que prospera en compañía.


Tienes habilidades diversas. Como freelancer, te centras en una sola habilidad. Para ser un empresario, necesitarás una amplia gama de competencias, desde la gestión financiera, las ventas, hasta la capacidad de dirigir e inspirar a las personas.