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Ser emprendedor es una faceta que posee muchas variables. No hay un modelo genérico; sin embargo, es importante atender las necesidades actuales del mercado y los usuarios.

Todo pasa por entender el contexto en el que nos movemos. Por ello, es primordial revisar nuestro carácter y aptitudes de cara al presente. Por ello, acá vamos con nuestra segunda parte de los malos hábitos que poseen los emprendedores y cómo resolverlos:

 

1.- No planificar.

El plan de negocios es el talón de Aquiles de muchos fundadores. Generalmente, la «planificación» no es la parte más divertida de ser un emprendedor. Sin embargo, es crucial y nunca debes descuidarla. Si necesitas ayuda, reconócelo y sal a buscarla. Pero jamás te descuides.

 

2.- Esperar resultados instantáneos

Amazon no se construyó en un día. Los empresarios deben ser realistas acerca de qué esperar – y entender que a veces puede tomar varios años alcanzar el equilibrio. Es una de las principales razones por las que la mayoría de las empresas emergentes fracasan, y es necesario estar preparado para afrontar los años de hambre. Es por eso que tener un huevo nido y (preferiblemente) una otra mitad que es capaz de proporcionar un poco de apoyo va un camino muy largo.

 

3.- Elegir a los socios equivocados

No importa si es su primer empleado, su co-fundador, o su CPA. «El eslabón más débil» es un fenómeno muy real, y, lamentablemente, muchos empresarios no toman las mejores decisiones a la hora de elegir a sus socios. Son propensos a escoger a amigos con los que «quieren» trabajar,  y no a los mejores profesionales, con las competencias que necesita la empresa.

 

  1. Asumir demasiadas funciones

Las posibilidades de ser un gerente increíble, SEO gurú, comercializador digital, gerente de recursos humanos y asistente ejecutivo, al mismo tiempo, son bastante escasas para cualquier persona. En las primeras etapas del emprendimiento, cuando realmente no puede formar un equipo de trabajo, todo el mundo lleva sombreros múltiples. Sin embargo, con el tiempo, necesitarás asociarte con profesionales que desarrollen funciones importantes para crecimiento de tu empresa. No luches por ser bueno en todos los roles. Te retrasas y desenfocas.

 

  1. Microgestión.

Finalmente has renunciado a hacer todo tú mismo. Ahora bien, es hora de saber que la micro gestión es uno de los peores hábitos de los gerentes ineficaces, ya que puede conducir a una gran cantidad de estrés e incluso a la autodestrucción. No es sólo molesto, sino que muestras a tus empleados que no confías en ellos (o que piensas que son estúpidos). En última instancia, la micro gestión te hará volver a hacer todo, lo que simplemente no es aceptable.

 

  1. Sobrecargarse a uno mismo.

Tomar nuevos esfuerzos y decir sí a nuevas oportunidades es tentador. Pero cuando empiezas a decir que sí a demasiado, te extiendes demasiado. Cuando estás demasiado ocupado, tu pensamiento creativo, lo que realmente necesitas para construir tu negocio, se silencia. Usted se fatiga y la calidad general de todo lo que sufre.

 

  1. Trabajar desde casa.

Uno de los beneficios de emprender está en que puedes elegir tu lugar de trabajo, cualquiera que desees. Hay muchas personas que sueñan con trabajar desde casa y, cuando emprenden, asumen que su sueño podrá hacerse realidad. Sin embargo, este sueño -porque admitamos que suena exquisito el hecho de tomar desayuno en tu cuarto, viendo televisión, luego ir a tu escritorio a trabajar, sin necesidad de sacarte la pijama, y luego de algunas horas de trabajo, tomar una siesta- puede convertirse en un gran obstáculo para tu emprendimiento.

 

¿Por qué? Porque al estar en tu casa, te aislas y te cohibes de la primera exigencia para cualquier negocio exitoso: hacer networking. Todo empresario, más si está comenzando, necesita desplegar sus redes de contacto y eso solo se consigue estando afuera, buscando las oportunidades. ¿Una opción viable? Un espacio de coworking. Estar en un coworking representa una de las opciones más efectivas a la hora de buscar un lugar de trabajo. Por un lado, cuentas con flexibilidad de horarios, tú, al igual que en tu casa, puedes elegir el tiempo que quieras trabajar; por otro, estarás en contacto directo con otras personas que estarán en tu misma dinámica. Esto te puede permitir generar nuevas opciones de negocios o, incluso, encontrar servicios outsourcing. En definitiva, estar en un espacio de coworking te inserta en un lugar que es caldo de cultivo para nuevas alternativas empresariales.

 

8.- No probar/prototipar.

 

Emprender es una decisión dura. Sobretodo, cuando en la actualidad leemos que de cada 10 empresas nuevas, tres resultan exitosas. Pero esto no se debe a que crear cosas se esté convirtiendo en algo innecesario. Todo lo contrario; en estos momentos las sociedades están abiertas a nuevas cosas, pero estas deben crecer mirando directamente al usuario. El paradigma donde un proyecto o producto se pensaba, se desarrollaba y, finalmente, se lanzaba y probaba ha quedado desfasada.

Todo emprendedor debe saber que puede fallar; pero el punto está en hacerlo rápido y barato… para poder corregir y seguir en la lucha. Las cartas ahora se muestran al inicio, no al final. Sé creativo y prototipa tu producto, lánzalo al mercado en su versión mínima y evalúa su funcionamiento. Si funciona, tendrás luz verde para ir con todo.